El cuerpo se extiende en diagonal desde la esquina inferior derecha hacia la superior izquierda, con la espalda muy arqueada y el pecho elevado. Los brazos forman un arco cerrado sobre la cabeza y un codo se acerca al borde alto. Brazos, cabello y sombra ocultan parte del rostro, aunque la mirada se distingue entre ellos. El cuerpo queda cortado por abajo; la decoración y el giro de la cintura mantienen el peso a la derecha y acentúan el retroceso del torso.
Ocre, marrón anaranjado, rosa pálido y blanco modelan la piel siguiendo la extensión de brazos, hombros, cuello y cintura. Las luces recorren antebrazos, pecho y abdomen; el marrón profundo entra con rapidez en axila y costado para explicar el giro. El fondo es casi enteramente negro, con unas pocas huellas grises de movimiento. Blanco, dorado, verde y rojo construyen el traje en fragmentos y contraponen su ritmo roto a la continuidad del cuerpo.
Wang ha situado durante años el cuerpo en movimiento en el centro de su trabajo, buscando un equilibrio entre representación y abstracción. Su contacto con las tradiciones decorativas del noroeste chino y la sensibilidad de la caligrafía refuerza la dirección de la línea y el ritmo del color. Elige la fase más inestable del movimiento. La exactitud anatómica hace creíble la acción y los tramos de contorno disuelto la prolongan más allá del instante fijo.